Hablar de cortometrajes parece ser hoy en día un tema tabú tanto para distribuidores como espectadores, no hace falta decir lo difícil y costoso que resulta condensar una idea, personajes, tramas, guión y un largo etcétera además de transmitir un sentimiento concreto, una sensación y hacerlo desde la cercanía y la espontaneidad.
Parece ser que por fin la cosa empieza a moverse de verdad, existen en nuestro país infinidad de personas con ilusión por trabajar y poder exponer poco a poco sus ideas e incluso sus vivencias a los demás, he de reconocer que tiempo atrás yo era uno de los tantos que no trataba por igual al cortometraje que al largometraje, incluso lo despreciaba hasta que poco a poco empecé a darme cuenta de toda la energía y pasión que pueden desprender una serie de imágenes en conjunción con un guión que llega directamente al corazón sin necesidad de sentimentalismo barato ni efectos añadidos solo poniendo el alma y la pasión puede llegar a ser suficiente para transmitir lo que uno pretenda.
Josep Hernández es una persona normal con una vida normal y un trabajo normal, su gran pasión es hacer cortometrajes y poco a poco está viendo hecho realidad su sueño, con mucho empeño, dedicación y personas a su alrededor que ayudan y trabajan con ilusión y sin esperar nada a cambio. A través de la productora Gacela films, el mismo y su socia Cristina Díaz y también su media naranja a nivel laboral llevan una vida llena de dedicación y sacrificio para conseguir que todo salga adelante, -porque ¿cómo se rueda un corto?- mucha gente cree que es fácil e incluso que todo el mundo podría realizar alguno con calidad y sin problemas pero la verdad es que es todo lo contrario, hay que tener en cuenta que el esfuerzo que se tiene que aportar es increíblemente elevado ya que las tareas de producción al no tener un capital holgado impiden en primer lugar contratar a personas para ayudar en trabajos como por ejemplo el transporte de los actores, maquillaje, búsqueda de exteriores e interiores a que horas se tiene que rodar, cáterings donde no falte de nada y con vistas a los días en los que dure el rodaje, iluminación, sonido, banda sonora adecuada para que la interacción con las imágenes sea perfecta. Estas labores complicadísimas y llenas de horas por parte del ínfimo equipo del que se dispone a nivel técnico tampoco serían posibles sin la inestimable ayuda de Rubén Rozalén encargado del montaje, edición y casi todo lo relacionado con la post producción de los cortos, un trabajo arduo y con largas horas de dedicación, muchas de ellas por la madrugada y con la supervisión del director quien se tiene que desplazar muchas veces al terminar su jornada laboral para empezar a trabajar en su otro trabajo, el de dirigir, y eso si que tiene mérito ya que estas personas tienen muchas responsabilidades añadidas y sacan tiempo de donde sea para dedicarlo a lo que verdaderamente es su pasión.
Como Almodóvar en sus inicios, Hernández juega en sus cortos con unos elementos tan comunes y magnéticos que es casi imposible no sentirse identificado con algún pasaje. En ‘Cuestión de razones’, su último proyecto, se nos habla a cerca de la toma de decisiones y de lo que puede conllevar decantarse por un camino en concreto, a través de 15 intensos minutos. Personajes de verdad que sufren de verdad y que viven al límite en muchos sentidos nos cuentan todo sobre ellos mismos, se desnudan ante nosotros de una forma bella y sin tabúes, se nos transmite lo importante que es sentir en todo su contexto desde el personaje que se ve abocado a ejercer la prostitución masculina, a la prostituta que ama de una manera casi angustiosa o el travestí que se ha formado una coraza para evitar que nadie pueda hacerle daño.
Al igual que en La mala educación (Pedro Almodóvar), lo importante es hacer las cosas con pasión, garra y sentimiento. Josep Hernández lo sabe y quizás por ese motivo el corto ‘Cuestión de razones’ esta empezando su andadura despacio pero con firmeza dentro del panorama de cortos, habiendo sido proyectado en varios locales y salas de proyección de la Comunidad Valenciana donde seguirá presentándose durante los próximos meses.
Joan Español
