La nueva película de Woody Allen, Midnight in Paris, me ha dejado un buen sabor de boca después de la pequeña decepción que me produjo ‘Conocerás al hombre de tus sueños’, una historia que reflexionaba sobre la reencarnación en la que Allen no fue más allá, nunca mejor dicho.
Con ‘Midnight in París’ Woody Allen se reinventa. Como ya hiciera en películas como Hannah y sus hermanas, Poderosa afrodita, La rosa purpura del Cairo, Días de radio o Acordes y desacuerdos, vuelve a dirigir con el talento que le caracteriza esta comedia que nos encanta a los nostálgicos identificados con las personalidades culturales de otra época.
La cinta narra la historia de un frustrado escritor de guiones en Hollywood que viaja a París con la familia de su futura esposa. Mientras termina de escribir su primera novela, Gil Penden, hace excursiones nocturnas por las calles de Paris en busca de inspiración. Allen nos muestra con este guión una serie de gags muy ingeniosos donde surgen historias surrealistas con mucho humor sin dejar de lado cierto aire crítico.
Woody Allen, demuestra ser un enamorado de París llegándolo a retratar con el mismo cariño que demostraban directores de la Nouvelle Vague, como Jean Luc Godard o FrancoiseTruffaut. Nos muestra París de todas las formas posibles, con lluvia, el sena, la iluminación de parís por la noche, La Torre Eiffel de día y de noche, Monmartre, Moulin Rouge, El Louvre y mucho más.
Destacan las interpretaciones de Marion Cotillard y Michael Sheen. Owen Wilson cumple dignamente interpretando el papel del escritor frustrado Gil Penden, sin tener en cuenta prejuicios sobre algunos papeles protagonizados en otras películas.

