La última película protagonizada por Ricardo Darin, Un cuento chino, me ha sorprendido gratamente y es que yo pensaba que era una película del montón llegando a tener el típico prejuicio español pronunciando la frase ¡otra de Ricardo Darin!, no es que Darin sea un plasta pero ya empieza a estar demasiado expuesto en la gran pantalla. Sin dejar de lado su gran trayectoria como actor protagonizando papeles destacados en películas como “El hijo de la novia” (Juan Jose Campanella), “Nueve Reinas” (Fabián Bielinsky) o “El secreto de sus ojos” (Juan Jose Campanella), Ricardo Darin demuestra en “Un cuento chino” que puede interpretar cualquier papel.
En esta ocasión encarna a Roberto, el dueño de una ferretería en un barrio de Buenos Aires que de repente se encuentra con un chino perdido después de una mala experiencia en su paçis, a partir de este momento mantienen un relación surrealista que llega a desesperar a Roberto, hombre acostumbrado a un escaso trato con las personas. La película escrita y dirigida por Sebastián Borensztein, combina drama y comedia, nos introduce en el mundo de una persona solitaria que arrastra secuelas del pasado, pesimista sobre el sentido de la vida y que no tiene casi contacto social con otras personas hasta que ocurre algo que abre una puerta a la esperanza.
El film tiene influencias del cine realizado por Luis Buñuel y con escenas que mezclan surrealismo y humor negro. Sebastián Borenzstein resuelve la película perfectamente cuando llega el momento de explicar por qué Roberto (Ricardo Darin) se comporta como una persona que no encuentra sentido a la vida, hasta ese momento capta la atención del espectador ingeniosamente haciéndole reír continuamente.
Un cuento chino no está teniendo un buen resultado en nuestra taquilla, sin embargo en la taquilla Argentina ha conseguido un gran éxito, una vez más las películas más interesantes no llegan a motivar a la gente para ir al cine. ¿Será por la promoción de la película?

