Corría el año 1968 cuando Franklin J. Schaffner dirigió uno de los filmes fundamentales en la historia, El planeta de los simios se ha ganado por mérito propio esta distinción no solo por su profundidad, originalidad y maravilloso guión si no por cautivar generación tras generación que es casi lo más difícil que un filme puede llegar a conseguir, ya que buenas películas hay muchas pero filmes míticos que la gente recuerda una y otra vez...de esos no hay tantos.
Ahora en pleno 2011 nos llega esta precuela que nos cuenta el cómo y porque la civilización de los simios llegará a ser la especie dominante en un futuro, el filme es en realidad muy bueno para que nos vamos a engañar, el director Rupert Wyatt logra impregnar a la historia de toda una serie de elementos que hace imposible que el público no empatize con lo que se nos cuenta, desde la busqueda de la cura del Alzheimer por parte de un joven científico hasta la llegada de Cesar el primate que pondrá la maquinaria necesaria para iniciar una revolución.
Como he dicho con anterioridad estamos ante un buen filme con forma y contenido, la historia engancha, emociona e incluso sorprende, uno sale del cine con la sensación de haber visto un buen filme todo lo contrario me ocurrió cuando fui a ver el remake de Tim Burton, si aquel no tenía historia que contar y solo ofrecía efectos especiales por doquier el origen del planeta de los simios ofrece las dos cosas, una historia a lo mejor no muy original pero digna además de unos efectos nada desdeñables para un filme que tampoco ha tenido una producción tan alta.
En cuanto a los actores James Franco está muy convincente y creíble en el rol de científico aunque yo destacaría el gran papel de John Lithgow interpretando al padre enfermo, que papelazo consigue incluso que se te caiga alguna lagrimilla…mención aparte merece la maravillosa actuación de Andy Serkis poniendo los gestos y movimientos de Cesar, es alucinante ver la expresividad que este actor ofrece en roles tan difíciles y nada agradecidos, de Freida Pinto poco que decir...no es que lo haga mal es que su papel es insustancial en la trama al igual que el papel de Brian Cox, otro de los grandes secundarios relegado aquí a un par de escenas, también me gustaría reseñar a Tom Feltom (que si bien el nombre no os dirá nada la cosa cambia cuando sepáis que es Drako Malfoy en todas las entregas de Harry Potter) interpretando de manera muy acertada a un matón de primera...muy original ¿no?
En conclusión estamos ante un filme que si bien no llega a la altura del original de 1968 logra de una manera muy digna que nos entretengamos, disfrutemos y sobretodo de que reflexionemos y pensemos en muchas cosas que la humanidad hace y en otras que no hace.
Joan Español

