Con expectación acudí a ver el último trabajo de Terrence Malick quizás uno de los directores más particulares del panorama cinematográfico, ya que en casi 40 años de carrera solo ha dirigido seis películas, la verdad es que siempre me he considerado un gran defensor de su obra y de la profundidad y matices que desprenden los personajes en sus filmes porque guste o no Malick es en cierta medida un artesano, y con filmes como Días del cielo o La delgada línea roja ha llegado a demostrar porque con tan pocas películas en su haber está considerado como un verdadero genio tras la cámara.
Dejando atrás la exposición de la carrera de Malick paso a centrarme en lo que para mi supone este filme y sintiéndolo mucho El árbol de la vida es bastante decepcionante en líneas generales y en mi opinión injusta ganadora tanto de la Palma de oro en el pasado festival de Cannes como del premio FRIPESCI de la crítica. La peli está bien rodada, eso es cierto, la música acompaña muy bien las imágenes que se nos van mostrando a través de la pantalla pero toda esa constante profundidad encorsetada y trascendental que se nos intenta vender a diestro y siniestro no es más que una tapadera para que no nos demos cuenta de lo vacío, superficial, estúpido y pretencioso de gran parte del metraje del filme con un ¿guión? que Malick nos lo intenta vender como algo muy profundo, como una verdad universal de la cual todos los seres humanos tenemos que ser receptivos al mensaje que se nos intenta transmitir...
A ver, voy a intentar simplificarlo, el filme trata de la perdida y de los recuerdos de niñez de un hombre, de la muerte de su hermano y la convivencia con sus padres los cuales tienen dos caminos muy diferenciados, por un lado una madre que es todo amor y por otro por un padre que es todo mal rollo y seriedad...me recuerda un poco a la dualidad humana que se mostraba en la gran "La Noche del cazador" con Robert Mitchum y las palabras amor/odio en los nudillos de sus manos, pero aparte de este detalle no hay ninguna escena entre los padres y los niños en la cual encuentre un comportamiento específico para que mi percepción pueda empatizar por un personaje o una situación. El filme continua su recorrido con unas reflexiones pseudo filosóficas baratas con Dios de telón de fondo y vuelta a la música y a las imágenes del mundo y la naturaleza robadas del documental de la 2 de las 16:00 horas...
Así va pasando el tiempo y más de 2 horas de metraje sin apenas hablar pero claro muchos dirán es que a veces las imágenes hablan por sí solas y no hace falta que los personajes hablen... a eso se le llama un buen argumento para intentar justificar lo injustificable, está claro que en ciertas situaciones no es necesario que un personaje hable ya que se puede transmitir mucho con la mirada. Eso ya lo sabemos, el problema es que el tiempo va pasando y a excepción de ver a Sean Penn dar vueltas de un lado para otro y recordando su niñez, la película no tiene una historia que contar.
En referencia a las actuaciones Brad Pitt y Sean Penn están bien, sobretodo el primero que hace lo que puede con un personaje vacio y casi fantasmal y Sean Penn esta correctillo también pero teniendo en cuenta que apenas aparece en el filme y que su parte es casi testimonial. Los niños bueno, aceptables, hacen de niños y se comportan como niños así que tampoco se puede evaluar su trabajo de una manera más específica, Jessica Chastain que interpreta a la madre está muy correcta pero con un personaje tan poco agradecido tampoco es que se pueda lucir mucho.
En conclusión un filme fallido, insustancial y tremendamente pretencioso prefiero mil veces La fuente de la vida de Aronofsky por lo menos en aquel había una historia que contar.
Joan Español

