Nació el 28 de enero de 1892 en Berlín (Alemania), de una familia judía que se había instalado allí y tenía una tienda de confección, donde Lubitsch trabaja en los primeros años, dado que es un mal estudiante. Conoce al actor Victor Arnold en 1910, que le da la oportunidad de interpretar, entrando un año después en el Deutsche Theater, cuya dirección ostenta Max Reinhardt. La guerra europea trunca su carrera en el mejor momento, ya que su primer film data de 1914. No obstante, eso sólo supone un pequeño contratiempo.
Lubitsch sigue haciendo cine sin problemas, y su estilo supone –una vez que se trasladó a Estados Unidos– su mejor bagaje: comedia fina, humor discreto, sabia ironía y excelente puesta en escena.
Hoy ya es reconocido mundialmente “el toque Lubitsch” en películas tan inmortales como El desfile del amor, Un ladrón en la alcoba, La viuda alegre, La octava mujer de Barba Azul, Ninotchka, El bazar de las sorpresas, Ser o no ser, El diablo dijo no o El pecado de Cluny Brown. Murió en Hollywood el 30 de noviembre de 1947.
