Nació el 17 de febrero de 1934 en Allestree, Derbyshire (Gran Bretaña). Un actor muy característico de los últimos años sesenta y primeros setenta, que intervino en algunos de los grandes éxitos de la época. De procedencia humilde, sus padres eran músicos aficionados y le inculcaron el amor por el piano. Pero el joven Bates se inclinó por la interpretación y estudió Arte Dramático becado en prestigiosas instituciones.
Tras debutar con éxito en el West End londinense, irrumpe en el cine acompañando a grandes intérpretes, como Laurence Olivier en El animador, Anthony Quinn en Zorba, el griego o James Mason en La soltera retozona.
Lejos del mundanal ruido, Mujeres enamoradas y El hombre de Kiev –por la que consigue una nominación al Oscar– serán sus éxitos más sonados. A partir de los años ochenta su carrera va decayendo, apareciendo sobre todo en productos televisivos.
