Nació en Nueva York (Estados Unidos) el 26 de julio de 1928. Comenzó trabajando como reportero de la revista “Look”, convirtiéndose en uno de los más prestigiosos fotógrafos del país. En 1950 decide dejar la fotografía y realizar su primer cortometraje. Es uno de los cineastas más exigentes de la historia del cine.
Tradicionalmente ha pasado por ser un auténtico autor –a la altura de Bergman o de Fellini– porque siempre ha controlado el proceso de producción de sus films, hasta el extremo de supervisar los doblajes en otros países. Consigue sus mejores logros cuando se mueve con presupuestos más ajustados (Atraco perfecto, Senderos de gloria, Lolita) que cuando hace superproducciones pedantes (2001, La naranja mecánica, Barry Lyndon), aunque con excepciones, como Espartaco o La chaqueta metálica. Murió el 7 de marzo de 1999.
