Oscar Aibar, director de El gran Vázquez, nos cuenta cómo surge la idea para llevar al cine la vida de Vázquez, el gran dibujante de comics.
Empecé en esto de escribir como guionista de cómics, trabajando para varias revistas en la última gran edad de oro de los tebeos en España. Durante muchos años, en el transcurso de cenas, entregas de premios, mesas redondas y tapeos, escuché cientos de anécdotas sobre un dibujante absolutamente único: Vázquez.
De hecho, en esas reuniones parecía que no se hablara de otra cosa. Quizás porque la vida de este peculiar ser humano destacase sobre las aburridas y poco épicas existencias de los otros creadores o quizás porque, como una especie de mito homérico o artúrico, su historia fuera creciendo y reinventándose a fuerza de ser contada una y mil veces.
Conocí además a Manuel Vázquez en sus últimos años, lejos ya de su época de esplendor en la mítica Editorial Bruguera, cuando ambos trabajábamos para Makoki, una de los últimas publicaciones underground. Durante un tiempo tuve ocasión de acercarme al mito y de vivir sus hazañas de primera mano, y puedo decir que conocerle no me decepcionó en absoluto. Como el joven aprendiz que era, recorrí junto al maestro calles, bares y bingos, y ni un solo día dejé de admirarme de cómo aquella vieja leyenda del humor se enfrentaba a la vida, conservando aún aquella chispa y aquel desparpajo que le otorgaban la victoria en su lucha cotidiana contra acreedores, caseros, sastres, ex mujeres, editores o inspectores de hacienda.
Además, puedo decir con la cabeza muy alta que nunca fui víctima de ninguno de sus legendarios sablazos, muy probablemente porque entonces no había nada que rascar.
Sea como fuese, intuyendo el enorme potencial de esta historia, ya entonces empecé a recopilar las narraciones de sus famosos timos, engaños y aventuras para algún día compartirlas con el mundo. En los últimos dos años, además, he podido entrevistarme con familiares, compañeros y víctimas que le sobrevivieron. Con todo este material me he enfrentado por fin a la película.
Sinopsis
Barcelona, años sesenta. Es primavera, y Vázquez respira la vida a pleno pulmón. Sus personajes ―las Hermanas Gilda, Anacleto, la Familia Cebolleta...― triunfan entre los tebeos de la Editorial Bruguera. Mientras, el mejor dibujante de tebeos de España disfruta de lo que quiere cuando quiere, no paga nada, esquiva con ingenio a sus acreedores, burla y tima a sus jefes y se casa alegremente, coleccionando una familia tras otra. Hasta que un gris contable de su editorial decide que debe pasar por el aro como todo hijo de vecino. No será tarea fácil: para el genial dibujante, la vida es una fiesta en la que hay que colarse si no te han invitado.
