Inspirada en hechos reales, IMPARABLE es una descarga de adrenalina provocada por una acción enloquecedora, marca de la casa del director Tony Scott, alrededor de gente corriente que se ve expuesta a circunstancias extraordinarias. Un veterano mecánico ferroviario (Denzel Washington) y un joven conductor (Chris Pine) luchan en una carrera contra reloj para detener un tren incontrolado sin conductor, como si fuera un misil del tamaño de un edificio, y así evitar que se produzca el desastre en una zona densamente poblada. La cinta se estrena está semana en las carteleras españolas.
Argumento
El 12 de octubre despierta con las habituales prisas de la madrugada en la Estación Fuller de Wilkins, Pensilvania. El turno de noche está ansioso por irse a casa y los miembros de la plantilla del turno de mañana se aprestan a entrar a trabajar, todavía con el café en la mano. Cuando dos operarios se toman un descanso para engullir su desayuno, se ven interrumpidos y se les pide que pasen uno de los más modernos trenes de la línea a una vía diferente. Parece que la Estación Fuller va a recibir a un grupo de chicos de escuela primaria de visita de campo que proviene de Olean, Nueva York. Disgustados pero sin inquietarse, los operarios de la estación se disponen a la tarea de mover el 777, una completa bestia de tren, cuando uno de ellos toma la desgraciada decisión de coger un atajo con la intención de realizar el trabajo más aprisa. Pero más aprisa no siempre es lo más seguro, por lo que la nueva locomotora equipada con lo último en sistemas informáticos y que arrastra treinta y nueve vagones, se transforma en un monstruo en un abrir y cerrar de ojos.
El director
El realizador Tony Scott es un maestro en acontecimientos cinematográficos, como “Marea roja”, “El fuego de la venganza”, “Amor a quemarropa” y “Top Gun”, que mezclan una acción trepidante con personajes finamente acabados, y que sumergen a los espectadores aún más en la acción y el drama. Su último ejercicio, IMPARABLE, se suma a ese apreciable legado, demostrando una vez más el formidable talento de Scott para combinar acción, personajes, drama y emoción. “Es una película que comienza a cincuenta kilómetros por hora y termina a doscientos por hora; es velocidad y más velocidad”, afirma Scott, quien admite que IMPARABLE ha sido el proyecto más duro, tanto en lo físico como en lo mental, que ha llevado a cabo. Pero Scott se refiere a algo más que a los desafíos de la logística de rodar a bordo de un vehículo lanzado por una vía de ferrocarril a 80 kilómetros por hora, o a las secuencias de especialistas de la película que detienen el aliento. Sentarse en el mismo espacio de dos metros por tres a bordo de la 1206, de color amarillo y azul, durante casi toda la película, fue un obstáculo en sí mismo, y conseguir que los personajes siguieran siendo interesantes dentro de esa caja, fue una de las tareas más duras para el director. “Ésta ha sido la aventura más brillante y exigente con la que me he encontrado puesto que tenía que contar una historia de personajes dentro de algo que se desarrolla muy, muy rápido, “cuenta Scott. “Siempre se trata de la interpretación, de cómo veo a estos dos personajes de un modo que no había hecho antes y de ser sincero con lo que son”.
