La gala de inauguración de la 56ª Seminci comenzó con un breve espectáculo de varios miembros del grupo de música que puso banda sonora a toda la sesión. Así, el violinista y el saxo se pasearon entre el público, con acompañamiento del pianista desde su posición, entonando la banda sonora de la película Amarcord durante unos minutos, hasta que el humorista Leo Harlem hizo su entrada en el Teatro Calderón.
La más importante razón por la que el festival de Seminci es tan importante es que es a cubierto”. El primero de los monólogos de Harlem establecía los principales motivos por las que Seminci era un gran festival. Con bromas y chistes se hizo también la presentación de los distintos patrocinadores, a ritmo de “Eye of the tiger’, el tema principal de la película Rocky, y con la colaboración de seis “inocentes” del público que demostraron formar parte del personal encargado de hacer que la gala funcionara con la eficacia de certámenes anteriores.
Degustar el cine
El director JJ Bigas Luna, padrino de la 56ª edición de este festival, ejecutó su aparición a ritmo del ‘Brucia la terra’ de Nino Rota que en 1972 acompasara la más mítica película de Francis Ford Coppola. En la lectura de la carta del director de Seminci, Javier Angulo, Bigas Luna transmitió a los asistentes un discurso en el que procuraba conjugar la literatura como alimento y el nacimiento del cine de autor junto a una sucesión de metáforas culinarias, en la que cabían referencias explícitas a Gustavo Martín Garzo e implícitas a Laura Esquivel.
De este modo, Angulo consiguió hacer llegar al auditorio por boca de Bigas Luna una pieza alimenticia que dejaba con la miel en los labios y servía de resumen a toda la gala, “un menú para todos los públicos, desde el cinéfilo al espectador ocasional”, mientras que en la pantalla grande del Calderón desfilaban fotogramas de las películas que concursaban en Sección Oficial a ritmo de la banda sonora de La vida es bella.
Jurados y ciclos
Ledicia Sola, habitual presentadora de la Seminci desde hace tres años, presentó al actor Colm Meaney y a la actriz María Adánez, que se mostraron encantados de participar, respectivamente, en los largometrajes y cortometrajes que se postulaban para la codiciada Espiga de Oro que se concedía como premio en la Sección Oficial. Para cerrar con este bloque Sola presentó a los miembros del Jurado Internacional, y dio paso a unas palabras de agradecimiento de su presidente, el ruso Kirill Raszlogou.
Leo Harlem abrió otra etapa de la gala de inauguración de la 56ª edición de la Seminci al ejecutar otro de sus monólogos, esta vez con temática viajante/viajera, para dar a conocer 'Castilla y León en corto' y los ciclos de la 56ª edición de la Seminci: 'La generación literaria de los años 50' y 'Novísimos: El cine sueco del siglo XXI'. Este último ciclo fue especialmente representado por la directora Gorel Crona, miembro del Jurado Internacional que presenta una película a la sección Punto de Encuentro, Juego a escondidas.
El largo adiós
El siguiente paso obligatorio del festival fue rememorar a todos aquellos grandes cineastas que nos han dejado este año: directores como Sidney Lumet, Blake Edwards o Luis García Berlanga, actores como Peter Falk o Pete Postlethwaite y actrices de la talla de Elizabeth Taylor, María Isbert o Jane Russell son solo alguno de los nombres que desfilaron por la pantalla grande, como sincero reconocimiento a su trabajo ante un ominoso y respetuoso silencio por parte de todo el público de la sala.
Novedades y secciones de siempre
La novedad del festival radicó en la presentación del maratón de cortos ‘ValetudoDVD – Ven y estrénate en Seminci’, una iniciativa que permite a los jóvenes directores noveles gozar de la oportunidad de ver su trabajo proyectado en este festival. A continuación se proyectó el cortometraje promocional ValetudoDVD: la película, que arrancó aplausos y más de una carcajada entre los integrantes del público del Calderón, y que podrá verse en www.valetudodvd.es.
Harlem tras este breve inciso en la principal novedad de festival dio paso al director Fernando León de Aranoa, la otra gran novedad de esta edición que hace quince años presentó su ópera prima Familia en Seminci. El director de cintas como Los lunes al sol, Princesas o Amador dará este año una clase extraordinaria en el Aula Mergelina de la Facultad de Derecho de Valladolid, durante el apogeo de la Semana Internacional de Cine de Valladolid.
Las últimas tres grandes secciones, Punto de Encuentro, Tiempo de Historia y Spanish Cinema, fueron presentadas respectivamente por Sophie Auster, Fernando Guillén Cuervo (quien no quiso dejar de advertir los 25 años de edad que cumplía esta sección en el festival) y Roberto Enríquez, que aprovechó para remarcar la calidad del cine español del momento en general y de sus coetáneos compañeros de trabajo en particular. A ritmo del ‘Fortunate Son’ de Creedence Clearwater Revival los fotogramas de todas las películas de estas tres secciones cerraron este bloque, y anunciaban ya la clausura del festival.
Espiga de Honor, Invitado de Honor
Enrique González Macho, actual presidente de la Academia de Cine, recibió la Espiga de Honor por sus años de trabajo al servicio del séptimo arte de manos de su camarada y amigo Manuel Gutiérrez Aragón y del presidente del Consejo Rector de Seminci y alcalde de la ciudad de Valladolid, Javier León de la Riva. En su discurso González Macho reconoció que la deuda que tenía con la Seminci era mayor que la que la Seminci tenía con él, y que Valladolid “no podría entenderse sin su festival de cine”.
La gala terminó con la introducción de Nanni Moretti a Habemus Papam, una película que el director italiano, invitado de honor de la Seminci 2011, presenta en la Sección Oficial de esta edición y que narra la historia de una crisis profesional que sufre el recién elegido papa de Roma, que deberá someterse al psicoanálisis de un experto italiano que no cree en Dios: “Creo que la finalidad del cine es sorprender al público”. Con esta premisa se abre la 56ª edición del festival Internacional de Cine en Valladolid, y con esta justificación Moretti ha cerrado su exposición y la inauguración, que deja durante los próximos siete días una impresionante variedad de cine versátil y de asegurada calidad.
